El altiplano

Altiplano es una gran planicie junto a la Cordillera de Los Andes compartida por cuatro países: Argentina, Bolivia, Chile y Perú. Su principal característica es su altura, sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar con cumbres sobre los 6.000 metros de altura.

El altiplano chileno se ubica desde Chañaral al norte y es el territorio ancestral del pueblo aymara, que mantiene viva su cultura, formas de vida y comunidades, en una de las áreas más agrestes de Chile.

¡Purita Aymar Markasaru! ¡Bienvenidos al país aymara!
Entre los pueblos que han habitado el extremo norte de Chile, destacan los changos en la costa (ya desaparecidos como cultura), los quechuas en la sierra y los aymara en el altiplano, que mantienen viva su lengua y tradiciones.

Para llegar a Colchane, desde Huara se toma la carretera internacional CH-15 hacia la frontera con Bolivia. La carretera serpentea ganando altura hasta llegar al altiplano, donde letreros camineros indican alturas sobre los 4.000 metros, como una peculiar forma de bienvenida. Este es un viaje hacia la naturaleza de altura y hacia la cultura aymara que se hace presente en cada pueblo que parecen competir en cual se ubica más alto, hasta llegar a Colchane, la capital simbólica del pueblo aymara en Chile.

La carretera tiene un buen estándar para todo tipo de vehículos. Sin embargo hay que conducir con precaución por cuanto es sinuosa con sectores de curvas pronunciadas y gran cantidad de camiones que viajan con destino a Bolivia.

Al ingresar a la comuna de Colchane ya es posible sentir la altura al superar los 3.500 metros sobre el nivel del mar, donde incluso afecta la potencia de los vehículos.

Paso fronterizo Colchane. Región de Tarapacá. 2017

La primera pincelada de la vida en el territorio aymara es posible divisar en el poblado de Quebe, junto a la carretera internacional. Desde el pueblo es posible observar variados elementos de la vida aymara que son comunes a otras áreas de la comuna, como la antigua iglesia católica, ahora acompañada por una iglesia evangélica. Las casas del pueblo construidas con bloques de un particular adobe de la zona, obtenido a partir de una tierra blanca amarillenta, común en estas latitudes. En las cercanías del pueblo se ubica un colorido cementerio gracias a las flores de plástico que remplazan a las de papel que antiguamente se empleaban. El entorno de Quebe esta esculpido por la erosión y el viento que han producido curiosas formaciones en sus cerros.

Cementerio Quebe. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Comúnmente en los pueblos aymara, existe un bofedal (humedal de altura) que permite el pastoreo de las llamas, así como un lugar de encuentro de la fauna silvestre como ñandúes, flamencos, quirquinchos, pumas y otros animales.

Siguiendo por la carretera internacional se llega al pueblo de Colchane que le da el nombre a la comuna. El cambio cultural es apreciable cuando se enfrenta al sonido de la lengua aymara, las mujeres que llevan sus típicos sombreros, hombres con tenidas más simples pero curtidos por el sol, y una gran cantidad de viajeros con destino hacia y desde Bolivia.

Lllama y Bofedal. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Desde Colchane es posible visitar las localidades que quedan muy cerca del poblado como Pisiga y Pisiga Choque, pueblos ubicadas prácticamente en la frontera con Bolivia. En Pisiga Carpa, la más cercana a la línea fronteriza, se efectúa quincenalmente una colorida feria que luego se realiza en territorio boliviano. Si bien la feria está enfocada en productos de consumo para las necesidades de la población local es interesante una visita para tomar el vibrante pulso fronterizo del Pazo Fronterizo Colchane-Pisiga, ubicado a una altura de 3.965 metros sobre el nivel del mar.

Cercana a Pisiga Carpa se ubica la iglesia de Achauta (Monumento Nacional) que parece vigilar la tranquilidad de la frontera, el bofedal y las numerosas llamas que aquí pastan a gusto.

Siguiendo el camino y avanzando en forma paralela a la frontera es posible dar una primera mirada al Salar de Coipasa que en esta área tiene un color café claro. En dirección sur cercano a Panavinto cambia de color al blanco intenso. Si bien existe un camino que conecta directamente con Panavinto bordeando el salar, si no se dispone de un vehículo dobre tracción, es recomendable volver a Colchane, tomar la ruta internacional para luego desviarse a Cariquima, para desde allí visitar nuevamente el salar.

Iglesia de Achauta. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Cariquima es el pueblo referencial de la cultura aymara en la comuna de Colchane. El pueblo tiene vida propia con comercio, servicios básicos, una comunidad organizada que cuenta con organizaciones de artesanas, productores de quinua, un pequeño museo constituyendo un punto de reunión natural, donde cruzan la mayoría de los caminos del territorio. El pueblo tiene un trazado ordenado que parte desde su iglesia y la plaza que la rodea. Las construcciones son mayoritariamente de adobe y piedra que cobijan un ambiente pausado aunque con habitantes que tienen aquí un lugar de residencia permanente. No así en las numerosas pueblos que se ubican en la comuna que en muchas ocasiones solo son habitadas por un par de familias o solo en fechas de fiestas, donde las familias regresan desde las ciudades cercanas como Iquique y Alto Hospicio.

Cerca de Cariquima, a unos 8 kilómetros en una altura, se ubica el pueblo de Chijo con casas de techo con paja brava. Desde allí es posible tener una panorámica de Colchane, los pueblos y los caminos que la conectan, además de una imagen de salar de Coipasa que en gran parte se ubica en Bolivia.

Salar de Coipasa. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Desde Cariquima es posible continuar hacia el sur, por un camino asfaltado aunque estrecho, que lleva a Huaytane, una pequeña pueblo, cercana a un imponente murallón que se empina hacia la frontera con Bolivia, y que para sus habitantes semeja a un típico carnaval aymara aunque congelado en el tiempo.

Siguiendo el camino es posible arribar a la pintoresca pueblo de Chulluncane prácticamente construida en su totalidad con materiales de la zona. El pueblo de un color café claro durante el día, se vuelve anaranjada hacia el atardecer. Desde aquí es posible visitar los bofedales, un arroyo que cae de las montañas cercanas y la hermosa laguna Templanza lugar de reunión de aves y fauna de la zona como ñandúes, zorros, donde también se han avistado pumas.

Desde la laguna es posible tomar un desvió haciael pueblo de Villablanca. El poblado es el único que exhibe un nombre no aymará en la zona. Como esta rodeada de una tierra clara, este es el probable origen de su denominación. El pueblo tiene pocos habitantes y su arquitectura es dominada por casa de bloques de adobe y por su iglesia ubicada en el centro del poblado.

Desde Cariquima es posible tomar la carretera pavimentada 465 en dirección al sur para visitar el pueblo de Ancuaque que destaca por su iglesia, sus calvarios ubicados en un cerro que domina su entorno, y en las cercanías se encuentran sus famosos pozos termales.

Casa Aymara. Cerca de Cariquima. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Cercano a Ancuaque se ubica el cruce caminero que conecta con la carretera internacional. El camino pasa por la Quebrada Aroma, la joya natural escondida de la comuna de Colchane. La quebrada forma un profundo valle con bofedales y un pequeño arroyo que va marcando su trayecto con residuos de sal, que le dan un característico color blanco, rosadado y naranjo a la quebrada. En cambio sus cerros están totalmente erosionados por el viento formando figuras fantásticas que a momentos parecen grupos de personas reunidas en extraños rituales.

Los rebaños de llamas y burros conviven con la fauna nativa que aquí tiene uno de sus lugares preferidos. Durante el atardecer los colores van cambiando hasta llegar a dorados y rojizos que le dan un tono particular realzando la belleza del lugar.

Quebrada Aroma y Cerro Mama Huanapa. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Retornando a la ruta internacional es puede tomar el desvió hacia Puchuldiza y Mauque. Puchuldiza es famoso por sus géiseres, segundos en tamaño en Sudamérica luego del Tatio, en la vecina Región de Antofagasta. Se recomienda arribar al sitio antes del amanecer para apreciar el fenómeno en toda su amplitud, hasta ver como las siluetas de agua y vapor van cambiando conforme van recibiendo los primeros rayos del sol.

Mauque es una tranquila pueblo con una hermosa iglesia, cercana a un bofedal y un pequeño salar. El pueblo se ubica al lado de un promontorio que realza la sencilla belleza de sus casas. Desde aquí es posible continuar hacia el norte por el camino que conecta con Enquelga y que pasa por la hermosa laguna Arabilla y cruza el Parque Nacional Volcán Isluga.

Géiser de Puchuldiza. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

La laguna Arabilla es un lugar privilegiado del Altiplano, donde una gran cantidad de aves se dan citas, y algunas de ellas como los flamencos se agrupan en su centro para enfrentar el fuerte viento de la tarde. Como telón de fondo de la laguna es posible apreciar el volcán Isluga y sus fumarolas que suben hacia el intenso cielo azul.

Desde la laguna Arabilla es posible visitar las localidades que se ubican hacia el norte y oeste de la comuna, ubicadas alrededor de la profunda quebrada que forma el río Isluga. La mayoría de los pueblos están deshabitadas pero mantienen el encanto por sus construcciones de materiales de la zona como los bloques de adobe, piedras, vigas de madera de cactus y en muchos casos con techos de paja brava. El entorno natural es imponente, como el verde de sus bofedales donde pastan numerosos rebaños de llamas.

Laguna Arabilla y Volcán Isluga. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Siguiendo hacia el este se llaga al poblado de Enquelga que destaca por su cercanía al volcán Isluga y es la puerta de entrada a su cumbre. En Enquelga existe una oficina de Conaf donde hay que reportarse en caso de realizar una caminata a su cumbre cercana, aunque a 5530 metros de altitud. Cercano a el pueblo, en dirección al bofedal cercano, se ubican aguas termales con dos pequeñas piscinas de aguas temperadas.

Fiesta típica aymara. Enquelga. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Siguiendo por el camino, se ubica el pueblo de Isluga que domina la gran terrza que se abre en dirección a Colchane y Bolivia, desde donde incluso es posible divisar el salar de Coipasa. La iglesia de Isluga, pintada con cal sobresale con un blanco intenso en el diáfano paisaje que la rodea. Sus muros perimetrales realzan la belleza de su construcción, coronada con antiquísimos techos de tejas totalmente anaranjados por el intenso sol del Altiplano.

Iglesia de Isluga. Comuna de Colchane. Región de Tarapacá. 2017

Ambiente:

  • El altiplano es un territorio agreste, con altitudes aproximadas a los 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
  • Durante el amanecer y parte de la mañana el ambiente suele ser calmo, con poco viento y radiación solar moderada, aumentando hacia el mediodía.
  • En la tarde el viento puede llegar a ser muy fuerte.
  • La noche presenta bajas temperaturas.
  • En los meses de diciembre a enero el “invierno boliviano” desata ráfagas de lluvias, que pueden transformar ciertos caminos solo transitables para vehículos con doble tracción.

Recomendaciones:

  • Ropa adecuada a las condiciones climáticas.
  • Utilizar calzado cómodo preferentemente de trekking.
  • Consumir abundante líquido.
  • Uso de bloqueador solar y anteojos de sol.
  • Medidas preventivas para evitar el mal de altura.

Bienvenidos a una naturaleza indómita. Bienvenidos al Altiplano.
¡Purita Aymar Markasaru! ¡Bienvenidos al país aymara!

¡Purita Aymar Markasaru!